Los textiles que identifican
a la ciudad de Oaxaca son, en especial, los productos de mantelería,
característicos por sus inigualables diseños de reminiscencia prehispánica y
colonial. Se elaboran tradicionalmente en telar de pedal y lanzaderas, con hilo
de algodón, de color natural y teñidos con tintes naturales y artificiales. Los
artículos de mayor producción son: manteles, servilletas, tapetes, cortinas,
colchas, fundas y toallas. Todos ellos diseñados para cumplir su función
utilitaria y para lucir como verdaderas piezas decorativas.
Además de estos productos,
existe una gran variedad de artesanía textil proveniente de localidades
cercanas a la ciudad, y de las demás regiones del estado.
Todas inconfundibles por sus
diseños y colores de gran originalidad que identifica a cada región. De
Teotitlán del Valle, Mitla y Tlacolula, provienen las cobijas, jorongos,
alfombras y tapetes, elaborados en telar de pedal, con hilo de lana, al natural
y teñida con tintes naturales.
Los diseños de éstos, van
desde códices y personajes zapotecas, hasta reproducciones pictóricas de
Tamayo, Toledo y Picasso. De Mitla y Santo Tomás Jalieza se tienen: rebozos,
vestidos, huipiles, blusas, gabanes, chales, bolsas, fajas, tapetes,
servilletas y manteles, elaborados con hilo de algodón, lana y estambre. De San
Antonino Castillo Velasco, vestidos y blusas bordadas con hilo seda.
De Tlaxiaco, Tuxtepec y
Huautla de Jiménez son los famosos trajes regionales, de origen prehispánico,
que incluyen: huipiles, enredos y quexquémitls, inigualables por sus vistosos
diseños, elaborados en telar de cintura. De la región del Istmo de Tehuantepec,
vistosos trajes regionales de la mujer istmeña, característicos por su
elaboración a base de telas de seda y terciopelo con finos bordados de flores
multicolores.